El horno de microondas basa su funcionamiento en un dispositivo denominado "magnetrón"; las ondas de alta frecuencia (2.450 Megahertz) que este genera, son emitidas por una pequeña antena que lo complementa y son enviadas a la cavidad del horno a través de la guía de ondas.
A nuestro alrededor, existen ciertas ondas electromagnéticas caracterizadas por su alta frecuencia y reciben el nombre de microondas. Están presentes en nuestra vida cotidiana y pueden aplicarse dentro de una gran variedad de actividades diversas, entre las que quizá, la forma mas conocidas sea la del horno de cocina descubierto en los años 40 del siglo XX y que en comparación con el tradicional prepara los alimentos con mayor rapidez. Pero las microondas también se encuentran en otros muchos aparatos, aunque ignoramos su presencia e importancia.
Cualquier cuerpo que recibe las microondas, tiende a calentarse por frotamiento de sus partículas; de manera que si éstas llegan a fugarse de la cavidad y alcanzan alguna parte de nuestro cuerpo, podemos sufrir quemaduras que van desde las muy leves hasta las de tercer grado.
Por eso es importante que siempre que reparemos un horno de microondas, estemos seguros de que no tenga ninguna fuga; de lo contrario, exponemos la integridad del usuario.


